En todos los países del mundo las putas sufren persecución, las violaciones de los derechos humanos son constantes, encarcelamientos, abusos, vejaciones, hoy les hablamos de otra manifestación por la libertad esta vez en CANADÁ

 

 

Canadá: El inicio del movimiento de la marcha de putas

 

Sólo seis semanas después del surgimiento de la idea, el evento tuvo lugar con la asistencia de entre más de 4.000 personas. Ella describe la primera marcha como increíble e inspiradora: “Fue una atmósfera asombrosa con personas muy variadas. Algunos lloraban, otros gritaban”.

Asistieron mujeres de todas las edades, junto con niños, hombres, trabajadoras sexuales y grupos homosexuales. Todos parecían estar allí apoyándose. Heather, la organizadora del movimiento, explica cómo todos alrededor de una víctima de violación también son afectados profundamente -familia, compañeros y amigos– y ellos también necesitan apoyo.

El mensaje de la Marcha de Toronto se difundió rápidamente a través de Facebook y Twitter y sigue rodando por el mundo (vean la cobertura  en Costa Rica, Brasil, India, Marruecos, Australia).

“No esperábamos esto”, comenta Heather. Ella cuenta cuántos grupos independientes de Marcha de Putas ni siquiera contactan al grupo de Toronto, pero siguen adelante y encuentran su propia forma de anexarse a su cultura local. Slutwalk Toronto facilita apoyo a los nuevos grupos que lo requieran, pero el consejo de Heather es hacer lo que sea posible, donde sea que estén, y ponerse en contacto con otras organizaciones para hacerse más fuertes y defender los derechos humanos siempre que sea necesario.

A los críticos de la Marcha de Putas, Heather responde: “Creemos en el diálogo. Está muy bien que no todos estén de acuerdo”.

Ella enfatiza que el propósito también es construir puentes y espera que los críticos contacten a Marcha de Putas para que puedan hablar al respecto de forma respetuosa. “Todos estamos en una curva de aprendizaje”, explica.

 

Trato vejatorio entre risas

Un registro humillante

 

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